Tras la enésima lección de la vida, al fin logro comprender otra vez lo maravillosa y cruel que puede ser a la vez.
Con la idea de que la divinidad sólo reside en las personas y que las personas sólo se rigen por sus sueños y aspiraciones, he de afrontar el futuro por el mejor camino que tenga.
Me he dado cuenta de que quizás yo soy el único cuerdo, o que el único cuerdo es el mundo. ¿Por qué he de dejar de perseguir mis metas, he de abandonarlas, olvidarlas y buscar otras?
La verdadera felicidad es lo más sencillo. No , tengo claro que no se compra con dinero. Pero es algo que se consigue de una manera muy compleja. Está más cerca de lo que parece, la ves, pero te resulta imposible alcanzarla.
La vida para mí se basa únicamente en la consecución de esa felicidad. No entiendo de sacrificios ni de egoísmo. Veo lo imposible lógico y lo posible irracional.
Me encuentro ahora mismo en una de esas situaciones ilógicas e imposibles. Obligado a hacer algo que sería lo último que haría y a desprenderme de mis sueños, me surgen más dudas que convencimiento y me debilito más de lo que me fortalezco.
Ya sé eso de que el roce hace el cariño, y que sin confianza no hay nada , pero... Si conoces algo que para tí simplemente es perfecto, que sabes que lo es y que no tienes intención de cambiar esta manera de verlo, por mucho que pierda el cariño y la confianza , no me desprenderé de mi amor ideal nunca.
Sé que existes, te tengo como toma de referencia y parte importante de mi vida. Eso no va a cambiar por muchas palabras que me calle o mucha tierra que haya entre nosotros. Quizá esté exagerando como siempre, pero siempre ya se ha prolongado mucho y las cosas siguen siendo igual de exageradas.
No tengo miedo a decir que vivo en una desgracia, en unos de esos casos en los que la vida te muestra su cara más espantosa.
Sé que he luchado y eso no es nada que me pese en la conciencia. Sé que lo he hecho todo bien, fui paciente cuando lo tuve que ser y perdí los nervios cuando la situación lo requería.
No me estoy colgando ninguna medalla, seguramente cualquiera lo hubiera hecho mejor, pero no hacerlo sería una tortura más, y no estoy para esas.
Seguramente todo esto no tenga ningún sentido para nadie, quizás sólo yo entienda toda esta parrafada, pero me he dado cuenta de que a veces sólo yo entiendo lo que hago, y aunque todos vayan en mi contra sigo siendo consciente de lo que quiero y de cómo quiero hacerlo.
Pero ha llegado un momento que demasiadas personas me aconsejan y me proponen hacer esto, así que he tenido que ceder. Seguramente sea un error. No sé cómo acabará. Quizás lo pierda todo y me convierta en la persona más arrepentida del mundo. Quizás deje de sentir tanto orgullo y me olvide un poco de qué hago aquí y que es lo que quiero por un tiempo. Quizá empiece verdaderamente a ser feliz.
Eso lo dirá el tiempo, y mientras pasa el tiempo sólo me queda vivir bajo el mismo cielo que mis sueños y mis pesadillas, aguantarlas incluso en sueños y simplemente aceptar la puta verdad.