Somos cuatro espinillosos adolescentes con debilidad por la prosa, la música indie y los chistes fáciles. No se pierde nada por leernos de vez en cuando.

lunes, 30 de mayo de 2011

Chinato

Que asco me da todavia no ser yo mismo
Cuantas veces tendre que escupirme aun en el espejo


Ya estoy hasta los huevos
de seguir aguantandome a mi mismo


Quiero la luna y quiero el silencio
que choque contra la ridicula costumbre
aunque en ellos queden desparramados
mis preciosos sesos


Y salga el sol por donde salga
y la luna se esconda apenas sin sentirlo
despues de las estrellas, en silencio
he de seguir luchando pa morirme
con la tenue sonrisa de mi mismo.

Ideario

Me da vértigo el punto muerto
y la marcha atrás,
vivir en los atascos,
los frenos automáticos y el olor a gasoil.
Me angustia el cruce de miradas
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me da pena la vida, los cambios de sentido,
las señales de stop y los pasos perdidos.
Me agobian las medianas,
las frases que están hechas,
los que nunca saludan y los malos profetas.
Me fatigan los dioses bajados del Olimpo
a conquistar la Tierra
y los necios de espíritu.
Me entristecen quienes me venden clines
en los pasos de cebra,
los que enferman de cáncer
y los que sólo son simples marionetas.

Me aplasta la hermosura
de los cuerpos perfectos,
las sirenas que ululan en las noches de fiesta,
los códigos de barras,
el baile de etiquetas.
Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,
el paso obligatorio, las tardes de domingo
y hasta la línea recta.
Me enervan los que no tienen dudas
y aquellos que se aferran
a sus ideales sobre los de cualquiera.
Me cansa tanto tráfico
y tanto sinsentido,
parado frente al mar mientras que el mundo gira.

domingo, 29 de mayo de 2011

Lluvia

Miraba por la ventana a través de las marcas de vaho que su propio aliento creaba. El frío cristal le producía una calmante y refrescante sensación que aliviaba su punzante jaqueca. Las gotas de lluvia se adherían paulatinamente por la cara exterior de la transparente superficie,  se estrellaban y se dejaban caer como muertas hasta desaparecer en las aristas del marco.
Con la vista fija en un punto que corría velozmente sobre los campos y pueblos por los que el tren los llevaba, ella no podía silenciar los hirientes chillidos que le agitaban brutalmente los tímpanos, no podía detener a la feroz bestia que arremetía contra su masa gris. Levantaba la mano para comprobar el desmesurado temblor que el dolor le provocaba. No podía gritar, pero así su cuerpo lo deseaba. Lágrimas corrosivas se deslizaban por sus níveas y gélidas mejillas. Deseaba la muerte. No quería estar más allí y así. No podía aguantarlo más.
Sacando difícilmente las pocas fuerzas que su frágil cuerpo albergaba, tiró del pomo de aquella venta que tantos minutos había estado observando. Abrió la puerta de su liberación, de su descanso. Puso un pie en el borde, y se paró a sentir la vertiginosa sensación de la velocidad bajo sus botas de agua. Cerró los ojos y sonrió.

sábado, 28 de mayo de 2011

La desmemoria





Soy un ciego desdentado Por los golpes de la historia Y he perdido la memoria Aun sabiendo demasiado Que una noria es el pasado Y que vuelven los cretinos Otra vez, siglo tras siglo Mismas caras, mismas artes Aunque vistan otros trajes A drogarnos y a mentirnos. Soy un mudo al que la boca Le cerraron por bocazas Por cantar en cada plaza Por hablar cuando no toca Y asumir cada derrota Y surgir de las cenizas Y aguantar tanta paliza Que la vida me ha ido dando Aunque nunca me han borrado La cordura ni la sonrisa. Soy un ciego, soy un sordo Estoy cansado Aunque torpe, medio cojo y derrotado, Estaré siempre contigo Estaré siempre a tu lado. Soy un sordo postmoderno Y no oiré viejas batallas Pero tengo las agallas De encararme con mis miedos De retarte siempre a duelo Perderé una vez tras otra Sudaré gota tras gota Y al final de la partida Mal herido y ya sin vida Brindaremos nuestras copas. Soy un viejo al que la amnesia Va afectando por momentos Y me cuentan tantos cuentos Tanta historia y tanta mierda Que me olvido de las cuentas Que estas calles que pisamos Estas ruinas que habitamos Tienen todavía pendientes Mientras haya tanta gente Revolcándose en el fango.